lunes, 25 de abril de 2011

¡Uy! Ese perro es de los que muerden ¿Verdad?



Supongo que no solamente yo, sino también quizás quien esté leyendo ahora estas líneas se habrá encontrado más de una vez con esta afirmación-pregunta.







Ser una madre de familia de 36 años y llevar desde los 14 enamorada de una raza como el American Pit Bull Terrier no es trabajo fácil, y menos desde hace unos 10 años hasta la fecha.

Es, como diría la canción:

"Quererte a ti, es querer ganar el cielo por amor, es haber perdido el miedo al dolor, es luchar contra nadie en la batalla y ahogar el fuego que me nace en las entrañas..."

Lejos han quedado aquellos tiempos de adolescencia y juventud, cuando allá sobre principios - mitad de los años 90 paseaba por la calle tranquilamente con mi querida Pit Bull Sandra y la gente me preguntaba: ¿Qué raza es esa? Y yo contestaba: Un Pit Bull! Y entonces me miraban como si hubiese contestado en chino y decían no haber oído nunca ese nombre.

En los tiempos que corren, y hace ya unos años, la simple visión de un perro de aspecto fuerte hace que la gente cruce de acera, nos lance una mirada que nos podría aniquilar al instante o incluso que lancen improperios y cobardes comentarios en voz alta pero eso si, cuando ya nos tienen a una distancia que ellos con su poca educación consideran prudente por si acaso nos queremos poner a su nivel y gritarles o quizás, pobres de ellos, darle una orden de ataque implacable a nuestro perro para que se los coma, vete a saber.

El colmo es que, contra todo pronóstico, hace un tiempo decidimos traer a casa una hembra adulta de Staffordshire Bull Terrier. Raza de origen inglés y conocida en Gran Bretaña como "perro niñera". Una raza que es absoluta y totalmente recomendable para un hogar con niños: tranquila, cariñosa, cuidadosa, que no ladra y con un tamaño perfecto que oscila entre los 12 y los 18 kg dependiendo de ejemplares.

Llegado el momento de salir a la calle me encuentro con que la gente también lanza sobre mi pequeñaja "esa mirada", sobre todo cuando salimos con los niños.

Y entonces viene la pregunta que siempre me viene a la cabeza seguida de una profunda indignación y una rabia tremenda: ¿Qué ha pasado para que la gente en unos años haya pasado de ignorar absolutamente todo acerca de razas digamos de tipo Bull a mirarles con odio y temor?

¿Qué interés pueden tener los medios de desinformación en desacreditar de tal manera a determinadas razas hasta el punto de que se haya elaborado una estúpida y poco eficaz ley para perros (ojo) "potencialmente peligrosos"?


Las estadísticas hablan por sí solas pero la gente parece de verdad absorbida por la caja tonta.


En España cada año hay cientos de ataques de perros hacia personas adultas y niños. Más del 40% de estos ataques son tristemente protagonizados por Pastor Alemán y sus cruces. Otro tanto por perros de razas nórdicas, y sorprendentemente, según datos oficiales, solamente el 2% de estos ataques fueron protagonizados por perros de raza Pit Bull.

Sin embargo, son prácticamente los únicos que aparecen en los medios, junto al Rottweiler, quien últimamente ocupa también las noticias.


El problema con unas razas y otras, y también con Cocker Spaniel, Caniche, etcétera, es que la gran mayoría de personas no suelen comprar o adoptar un perro porque hayan estado pensando en aumentar la familia con un miembro de 4 patitas y se hayan pasado un tiempo prudencial estudiando su situación y las necesidades de las razas que les gustan.

Por desgracia para los perros y para las personas que de una forma u otra colaboramos en la difusión de perritos abandonados en la calle, en perreras, maltratados y otras tantas barbaridades que he tenido la desgracia de ver, la gente suele actuar por impulso. Como quien pasa por delante del escaparate de una boutique, se antoja de un jersey, entra y lo compra. Y si es algo más caro de lo que esperaban pagar no lo adquieren ahí, se van a una tienda multiprecio o al mercadillo y adquieren uno que se les antoja parecido sin pararse a pensar en la calidad del tejido, si los materiales están aprobados por la UE, si es seguro o será una de esas prendas que después informa el gobierno que contienen tintas tóxicas... nada.


Para los perros lamentablemente también hay modas que van y vienen y gran parte de futuros propietarios de dejan vender lo que la TV y el cine quieren.


Así tenemos que los dálmatas, golden retriever y todas las variantes de labrador, el yorkshire, bóxer y otras tantas razas pasaron de ser un ente desconocido a convertirse en un "yo quiero", no me da la gana pagar lo que vale un cachorro criado en condiciones normales, vamos, lo que alguien como yo y muchos criadores consideran normal, lo explico porque mucho me temo que habrá alguien leyendo esta entrada a quien le suene esto a checo.


Algunos anima"listos" y otra gente que también actúa por impulso aunque en otro sentido y cuyo comportamiento también les hace merecedores de una nueva entrada, culpan a los criadores de la plaga de animales abandonados en las perreras. Tanto Pit Bulls como casi cualquier otra raza.


Por lo que, antes de proseguir con los perros esos que muerden voy a explicar qué parámetros se deberían utilizar para medir y juzgar a un criador.



  1. Tiendas NO. Definitiva y radicalmente: NO. Ningún criador responsable y que aprecie a sus animales va a permitir que esos cachorros que tantas noches sin dormir, tanto esfuerzo y tanto cariño le han costado de criar acaben en una vitrina o una jaula por tiempo indefinido. Con gente maleducada y estúpida golpeando el indecente habitáculo y permitiendo que sus orangutanes (perdón) sus retoños, griten y hagan aspavientos hacia ese pobre cachorro. Quien compra un animal en una tienda, bajo mi punto de vista, merecería probar durante un tiempo esta agradable experiencia: 24 horas al día recluído en un espacio diminuto y asfixiante (me da claustrofobia sobre todo cuando veo vaho en los cristales y el recinto repleto de orín) Nadie que les saque un ratito al sol, soportando frío en invierno y calor en verano, como cualquier otra mercancía de la tienda.




  2. Multi-criaderos por internet de estos que te ofrecen cachorros prácticamente "a medida" y de todas las razas: NO, también radical y definitivamente: NO. Para no extenderme en este aspecto, ya que es doloroso y muy largo de explicar, podéis buscar en Youtube los vídeos donde por ejemplo César Millán u Opra Winfrey explican por qué llevan años con una campaña en contra de esto. Para muestra y or si os da pereza buscar os dejo un botón:

http://http//www.youtube.com/watch?v=umkmyeX26eA&feature=fvsr



Si os supone mucho trabajo tener en cuenta estas cosas, os ruego que penséis en la posibilidad de adoptar un ejemplar en una protectora o una perrera. Pocas satisfacciones más grandes vais a tener en esta vida, y viendo cómo tienen que sobrevivir algunos animalitos posiblemente se os pase el capricho y veáis el mundo de otra forma.


Si aún así seguís prefiriendo comprar un cachorro, vamos a ver entonces cómo no meter la pata. Por vosotros y por el animalito.


¿Cómo se si un criador trata dignamente a sus perros o estoy ante un explotador vendeperros sin escrúpulos que además no dudará en clavármela si puede?


Es relativamente fácil, y os aseguro que vale la pena tomarse un tiempo para pensarlo y estudiarlo porque en la mayoría de los casos, hay quien lee cosas como las que escribo, piensa que "total, lo que hay en la tienda es lo mismo" y después se encuentra con perros enfermos, que sufren ansiedad, que se muerden la cola, que ladran sin descanso y en el peor de los casos, que tienen enfermedades hereditarias que el vendeperros no tiene ni idea de lo que son porque no le importan: patella, displasia de cadera, luxaciones diversas, etcétera.


Un criador decente:




  • Salvo que se trate de un traspaso entre comunidades, nunca dejará ir un cachorro sin chip. Digo lo de las comunidades porque por ejemplo, si yo vivo en la Comunidad Valenciana y el cachorro se va a Galicia, solamente puedo colocarle el microchip a mi nombre y esperar que el nuevo dueño lo cambie de nombre en su comunidad, dado que en la CV el nuevo propietario debe firmar "in situ". Con lo que estaríamos pagando dos veces el chip. No obstante, si se da el caso, el criador estará pendiente de que al cachorro le pongan el microchip y además, sin este elemento de seguridad, no se puede tramitar el pedigree, por lo que el primer interesado es el nuevo propietario.


  • Normalmente, no dejan salir un cachorro de su casa hasta los 3 meses o al menos hasta las 8 - 10 semanas. Esa estúpida forma de pensar de alguna gente que parece seguir viviendo en la edad de piedra de "quiero criármelo yo" solamente acarreará problemas al perro y por consiguiente a su nueva familia por muchos motivos entre los que se pueden encontrar la adquisición de enfermedades que no contraería si siguiera con su madre, problemas graves de sociabilidad como ansiedad más acentuada o dependencia excesiva de sus dueños con lo que estos no podrán abandonar la casa ni 10 minutos sin tener que sufrir porque el animalito se queda llorando.


  • Un buen criador no vende el perro y "ya está". Va a querer saber de su retoño durante un buen tiempo y aclarará todas las dudas del nuevo propietario. El criador que se dedica a una o pocas razas suele conocerlas muy bien y estará dispuesto a solucionar pequeños problemas del día a día.


  • "Si se te muere te doy otro" NO ES UNA GARANTÍA. La ley obliga a cualquier persona que ceda un cachorro a dar una garantía de 8 días contra toda enfermedad vírica que el cachorro haya estado incubando y posteriormente haya desarrollado en casa de su nueva familia. Es por esto también que se recomienda un tiempo prudente de cuarentena cuando introducimos un nuevo perrito en casa y tenemos ya otros miembros caninos en la familia. El criador decente se dedica a cruzar las mejores líneas de sangre, libres de toda enfermedad hereditaria por lo que puede garantizar que éstas no matarán al cachorro en unos meses ni en unos años cuando sea adulto. Al vendeperros como he dicho antes, todo esto le da igual porque lo que quiere es rendimiento.


  • Un buen criador dedica muchísimo tiempo a la sociabilización de los cachorros prácticamente desde el momento en que nacen. Les acostumbra al contacto humano, las caricias, los juegos, a las voces... le da descanso a la hembrar y les proporciona a todos los mejores cuidados, desparasitaciones y alimentos. Otra de mis razas favoritas, y de la que poseo varios ejemplares es el chihuahua. Quizás esta raza debe aguantar sobre sus espaldas más leyendas urbanas que cualquier otra raza, y aunque esto es tema para otro debate, si quiero comentar que un chihuahua NO es en absoluto miedoso si ha sido correctamente sociabilizado.


  • Hoy en día todos corremos peligro de dar a conocer nuestra casa y luego lamentarlo, pero los criadores responsables no tienen problema en mostrar a los padres y el resto de hermanitos, normalmente con fotos bonitas y en entornos limpios y saludables. Huíd como de la peste de esos que hacen fotografías en sitios sucios, al lado de botellas, brics de leche y otras tonterías porque ese es el mejor reflejo de lo que os llevaréis a casa. Aún así, muchos criadores abren sus puertas para quien quiera ir y visitar a sus bichillos.

De vez en cuando también hay gente muy maja que son particulares y ofrecen sus cachorritos, pero: OJO. Que la diferencia entre un buen criador y un buen particular solamente está en que el particular decide no sacarse un afijo propio. Para comprar a un particular debemos siempre pedir referencias, buscar foros sobre la raza o grupos en sitios como Facebook donde otra gente pueda opinar. Hay que desconfiar de los vendeperros particulares tanto o más que de los vendeperros con la trastienda llena de perros. Por desgracia muchísimos desgraciados (valga la redundancia) adquieren hembras de tal o cual raza solamente para explotarlas, les da igual todo, les ofrecen comida barata y después a 100 euros el cachorro los venden a cualquiera.



Como dice un buen amigo mío: "el verdadero lujo de un perro no está en su precio"



Es un lujo adoptar un perro de una protectora, porque sé que no te lo cederán si no eres apto y deberás firmar unos papeles. Si no te cede un perro una protectora... mal. Yo tampoco lo haría.


En el caso de los perros grandes, sea la raza que sea, la cosa está peor porque es evidente que mientras más grande el perro, más grande el daño.



Tenemos entonces, y volviendo a esos perros "que muerden", que el mentecato que se encapricha de un Pitbull o un perro parecido porque "mola" porque "farda" o porque "mis colegas tienen uno o hablan de ellos sin parar" obedece en la gran mayoría de casos a un impulso caprichoso.


Por supuesto, como no tiene ni idea ni le importa porque lo que quiere es un perro molón, busca uno barato y lo mete en casa. En muchos casos, sin que sus padres tengan ni idea de lo que es ese cachorro que de repente un día aparece por ahí. Eso o les venden la moto diciendo que no crecerá mucho, que tal y cual. Con lo que la irresponsabilidad es doble.


Ahí es donde tienen el negocio esos vendeperros de todo a cien cuyos perros, según la ley "PPP" y según Hacienda, no deberían estar comerciando con animales, pero así nos va en este país.



Llegado el momento en que los padres se hartan o el perro comienza a mostrar ansiedad porque no hace suficiente ejercicio, porque no le prestan atención, porque lo han recluído a una miserable caseta de plástico en el caso de los que tienen patio o jardín y mira tu por donde el perro es malísimo porque empieza a morder (normal, pedazo de imbécil, acaso has dedicado un sólo día a darle cariño y jugar con él?) entonces empiezan a plantearse regalarlo.


Nadie quiere ni regalado un perro de cierta edad porque... todos quieren cachorro.


Empiezan a plantearse anunciarlo por internet. Mismo resultado.


Si el tema depende de los padres entonces llaman a la perrera, a la protectora en el mejor de los casos o simplemente abren un buen día la puerta del coche y dejan al pobre animal Dios sabe dónde.


Yo tengo muy claro quienes son los peligrosos en esta historia. Si los medios de desinformación se preocuparan de averiguar qué había en la trastienda de la vida de ese perro que por desgracia ha mordido a una persona, se encontrarían con una vida triste y mal llevada.


Porque quien lo llevó a casa no tenía ni idea ni quería tenerla. Así de claro.



Si, mi perro es de los que muerden, igual que todos los perros de este mundo. Que no lo haga depende de gente responsable.