domingo, 20 de enero de 2008

De algunos supuestos "ecologistas", sus mentiras y sus contradicciones...

Bueno, antes de tocar el tema decir que mi hermana mediana, a la que por supuesto adoro es ecologista, vegetariana, animalista y se apunta a un bombardeo cuando de defender a los animales se trata.

Pero discrepo con ella en algunos temas. Por ejemplo la dichosa asociación esa de los USA, PETA... alguna cosa buena habrán hecho, pero también hay cientos de páginas en internet que hablan de sus mentiras, de sus reportajes trucados, de maltratos y torturas a animales grabadas en almacenes abandonados para ilustrar sus documentales, que dicho sea de paso rayan en lo gore.
También hablaba un reportaje que leí por internet de que las ganancias de esta gente en un año llegaron a los $17.000.000, de los que solamente $50.000 fueron destinados a protección animal. Dichas cuentas son públicas para quien quiera comprobarlas y los datos los tomó alguien de Hacienda.
A raíz de esto, leí que esta asociación no está dada de alta como ONG, ni nada parecido. Es una empresa fundada por algún iluminado que durante un viaje donde conoció a los budistas pensó que esto sería un gran negocio... y no se equivocó.
Y por si fuera poco, tienen varios juicios pendientes por maltratos a animales infringidos por sus propios empleados a animales recogidos, la mayoría de los cuales, paradójicamente, terminan siendo sacrificados.
Estas y muchas otras lindezas se comentan sobre esta gente, que atrapa adeptos enseñándonos las tetas de Pamela Anderson detrás de unas lechugas y organizando unos supuestos encierros a favor de los toros durante los Sanfermines donde si no estás buena olvídate de correr delante. Curiosamente va mucha gente que conozco (entre ellos mi hermana) y ellos no salen en las fotos.
Buscadlo en la web de PETA y veréis de que os hablo. En lugar de invitar a la gente a defender los derechos de los toros parece que nos estén invitando a otras cosas... el mensaje por lo menos no queda nada claro.

Dicho esto, también me resulta curioso que nos inviten a no usar productos animales como la piel, lana y demás, recomendando el uso de prendas sintéticas.
Quién se beneficia de esto? Evidentemente las grandes petroleras. Las pieles sintéticas, falso cuero, plásticos y demás son derivados del petróleo. No me extrañaría que las grandes compañías petroleras de los USA estuvieran untando bien a esta asociación y otras tantas para que digan lo malos que somos por usar zapatos de piel de vaca y recomendarnos que usemos sus maravillosos (y a corto plazo malolientes) zapatos de pega.

Otro tema que me produce al mismo tiempo risa y rabia, es el de la gente esa que se arma de un spray para ir manchando abrigos de pieles y bolsos de cocodrilo.
Veamos, señores... no hay que ser muy listo para suponer que la gran mayoría de la gente que invierte cierta cantidad de dinero en una prenda tan cara la asegura.
Por lo tanto, cuando una pandilla de estas le mancha un abrigo a una señora con pintura no solo no está haciendo ningún favor a los animales, sino que está contribuyendo a que otros tantos sean sacrificados. Esa señora llegará a casa, llamará al seguro, cobrará y quizás no se compre uno, sino que se comprará dos abrigos y con lo que sobre un par de zapatos (de piel, claro)
En el caso de las que van sobradas de medios económicos, el tema no pasará de ser una simple anécdota y el temita les servirá de excusa para también comprarse un par de abrigos más bonitos, más caros y más modernos.

No será que en el fondo la industria peletera está detrás? No lo digo como cosa mala, cada uno se busca la vida como puede, pero me parece mentira que la gente que hace esas cosas no se pare a pensar en el fondo y el trasfondo de sus actos.
Como los iluminados que todos los años nos deleitan soltando visones por los campos para que se mueran de hambre o de frío, para que sean devorados por otros animales o para que mueran atropellados por la carretera.

Que no... que colgarse la etiqueta de ecologista está muy de moda, pero si nos ponemos a analizarlo todo con lupa veríamos que la gran mayoría incurren en contradicciones fatales.
Como el caso de los vegetarianos ecologistas que se hinchan a devorar proteína de soja y no saben que gracias al cultivo masivo de esta legumbre los bosques del amazonas están desapareciendo, y que no me digan que es la soja para consumo animal y que la suya es de la buena, de la que no viene de bosques talados porque no es así y las cifras cantan y están al alcance de todos.
Por poner solamente un ejemplo que me viene a la cabeza, según la revista National Geographic de Octubre de 2007, las plantaciones ilegales de soja son la principal causa de deforestación del amazonas. Y Europa el segundo mayor importador de la soja de Brasil. Ahi queda eso.

Y por ahora paro que me pongo negra y encima luego mi hermana me pega.
Por cierto, hoy ha sido mi cumpleaños. No es que me afecte demasiado, pero tenía que decirlo.

sábado, 19 de enero de 2008

La gente y los ascensores...

Me resulta sumamente curiosa y digna de estudio la actitud de alguna gente en los grandes almacenes y centros comerciales.
Primero, no entiendo porqué, habiendo escaleras mecánicas, la gente insiste en agolparse delante de los ascensores de El Corte inglés y esperar durante largos minutos a que alguno pare (aprovecho para decir que el programador de los ascensores de El Corte Inglés debería intentar utilizarlos un día de estos)
Los 3 ascensores que hay están programados para que suban al mismo tiempo. Si por ejemplo tu estás en el Sótano 1 y quieres ir al Sótano 4 le das al botón de bajar, no? (luego tocaré el tema de los botones) pues bien, como estén los 3 ascensores en proceso de subida los verás pasar a los 3 por delante de tus narices mientras tu esperas con tus hijos a que toque el turno de bajada. Cuando ves en la pantallita que están en la última planta respiras aliviado pensando que ahora toca ir de bajada. Peeeeroooo!!
En el trayecto ha ido subiendo gente a la que por lo visto le parece divertido pasarse media mañana o media tarde subido en el ascensor.
No os ha pasado nunca, que quizás como yo esperáis el ascensor para bajar y cuando se abre delante de ti hay una señora con un espantoso conjunto morado y el pelo color zanahoria que te llama poderosamente la atención y cuando el ascensor por fin va hacia abajo y se vuelve a abrir delante de ti... ¡Esa misma señora continúa dentro del ascensor!
Quizás está ahí para controlar que la gente no raye el cartel donde especifica qué puedes encontrar en cada planta. O quizás se entretuvo leyendo el mismo cartel y se le pasó el turno de bajar.
Pero eso no es lo peor... lo peor viene cuando, después de llevar 20 minutos esperando el ascensor, con el carrito del niño, el carrito de la compra, tu otro hijo dando guerra y diciendo que está cansado... el ascensor por fin se abre y ¡está lleno de gente que podría perfectamente usar las escaleras mecánicas!
Señores... que nadie les ha pedido que suban y bajen, que las escaleras los llevan automáticamente!!
Lo peor es que en muchas ocasiones éstas se encuentran justo al ladito de los ascensores. Pero no... todos ahí a esperar, ocupar sitio e incordiar.
Ah! que tenía que tocar el tema de los botones. Veamos... cuando te colocas delante de un ascensor y quieres subir, a qué botón le das? NO! a los dos NO! le das al de subir. Verdad? O eres tu también de los que le da a los dos botones.
Y ahora te pregunto: le das a los dos porque te da igual subir que bajar? o por jorobar?
Si subes, dale al de subir, si bajas, al de bajar! Tan simple como eso.
Pues no... y no solamente es eso, sino que cuando un ascensor para, indica claramente si va hacia arriba o hacia abajo. Y cuanta gente hay, que una vez subida al ascensor pregunta: "¿Baja o sube?" y yo al menos me quedo mirándole con ganas de ahorcarle y apostándome un café con leche a mi misma a que pretendía ir justamente en la dirección opuesta a la que ha tomado el ascensor.

Y es entonces cuando comprendes los viajes que se pega la señora del pelo color zanahoria. Tanto cuesta leer la información que brinda un ascensor?
A ver, por si estáis poniendo cara de no entender un pepino. Si le dais a subir y cuando el ascensor para se apaga el botón de subir, significa que va hacia arriba! Si para, se abre, pero el botón con la flechita hacia arriba sigue encendida, entonces el ascensor no sigue el trayecto que deseáis.
Así de simple.

Y bueno, acordaros de esto cuando vayáis de compras. Yo al menos me sentiría muy ridícula esperando un cuarto de hora al ascensor cuando tengo a mi disposición unas maravillosas escaleras mecánicas para las que no hay que esperar. Y de paso así mostramos respeto por las personas que llevan carritos, que van en silla de ruedas o verdaderamente necesitan el ascensor.