lunes, 25 de abril de 2011

¡Uy! Ese perro es de los que muerden ¿Verdad?



Supongo que no solamente yo, sino también quizás quien esté leyendo ahora estas líneas se habrá encontrado más de una vez con esta afirmación-pregunta.







Ser una madre de familia de 36 años y llevar desde los 14 enamorada de una raza como el American Pit Bull Terrier no es trabajo fácil, y menos desde hace unos 10 años hasta la fecha.

Es, como diría la canción:

"Quererte a ti, es querer ganar el cielo por amor, es haber perdido el miedo al dolor, es luchar contra nadie en la batalla y ahogar el fuego que me nace en las entrañas..."

Lejos han quedado aquellos tiempos de adolescencia y juventud, cuando allá sobre principios - mitad de los años 90 paseaba por la calle tranquilamente con mi querida Pit Bull Sandra y la gente me preguntaba: ¿Qué raza es esa? Y yo contestaba: Un Pit Bull! Y entonces me miraban como si hubiese contestado en chino y decían no haber oído nunca ese nombre.

En los tiempos que corren, y hace ya unos años, la simple visión de un perro de aspecto fuerte hace que la gente cruce de acera, nos lance una mirada que nos podría aniquilar al instante o incluso que lancen improperios y cobardes comentarios en voz alta pero eso si, cuando ya nos tienen a una distancia que ellos con su poca educación consideran prudente por si acaso nos queremos poner a su nivel y gritarles o quizás, pobres de ellos, darle una orden de ataque implacable a nuestro perro para que se los coma, vete a saber.

El colmo es que, contra todo pronóstico, hace un tiempo decidimos traer a casa una hembra adulta de Staffordshire Bull Terrier. Raza de origen inglés y conocida en Gran Bretaña como "perro niñera". Una raza que es absoluta y totalmente recomendable para un hogar con niños: tranquila, cariñosa, cuidadosa, que no ladra y con un tamaño perfecto que oscila entre los 12 y los 18 kg dependiendo de ejemplares.

Llegado el momento de salir a la calle me encuentro con que la gente también lanza sobre mi pequeñaja "esa mirada", sobre todo cuando salimos con los niños.

Y entonces viene la pregunta que siempre me viene a la cabeza seguida de una profunda indignación y una rabia tremenda: ¿Qué ha pasado para que la gente en unos años haya pasado de ignorar absolutamente todo acerca de razas digamos de tipo Bull a mirarles con odio y temor?

¿Qué interés pueden tener los medios de desinformación en desacreditar de tal manera a determinadas razas hasta el punto de que se haya elaborado una estúpida y poco eficaz ley para perros (ojo) "potencialmente peligrosos"?


Las estadísticas hablan por sí solas pero la gente parece de verdad absorbida por la caja tonta.


En España cada año hay cientos de ataques de perros hacia personas adultas y niños. Más del 40% de estos ataques son tristemente protagonizados por Pastor Alemán y sus cruces. Otro tanto por perros de razas nórdicas, y sorprendentemente, según datos oficiales, solamente el 2% de estos ataques fueron protagonizados por perros de raza Pit Bull.

Sin embargo, son prácticamente los únicos que aparecen en los medios, junto al Rottweiler, quien últimamente ocupa también las noticias.


El problema con unas razas y otras, y también con Cocker Spaniel, Caniche, etcétera, es que la gran mayoría de personas no suelen comprar o adoptar un perro porque hayan estado pensando en aumentar la familia con un miembro de 4 patitas y se hayan pasado un tiempo prudencial estudiando su situación y las necesidades de las razas que les gustan.

Por desgracia para los perros y para las personas que de una forma u otra colaboramos en la difusión de perritos abandonados en la calle, en perreras, maltratados y otras tantas barbaridades que he tenido la desgracia de ver, la gente suele actuar por impulso. Como quien pasa por delante del escaparate de una boutique, se antoja de un jersey, entra y lo compra. Y si es algo más caro de lo que esperaban pagar no lo adquieren ahí, se van a una tienda multiprecio o al mercadillo y adquieren uno que se les antoja parecido sin pararse a pensar en la calidad del tejido, si los materiales están aprobados por la UE, si es seguro o será una de esas prendas que después informa el gobierno que contienen tintas tóxicas... nada.


Para los perros lamentablemente también hay modas que van y vienen y gran parte de futuros propietarios de dejan vender lo que la TV y el cine quieren.


Así tenemos que los dálmatas, golden retriever y todas las variantes de labrador, el yorkshire, bóxer y otras tantas razas pasaron de ser un ente desconocido a convertirse en un "yo quiero", no me da la gana pagar lo que vale un cachorro criado en condiciones normales, vamos, lo que alguien como yo y muchos criadores consideran normal, lo explico porque mucho me temo que habrá alguien leyendo esta entrada a quien le suene esto a checo.


Algunos anima"listos" y otra gente que también actúa por impulso aunque en otro sentido y cuyo comportamiento también les hace merecedores de una nueva entrada, culpan a los criadores de la plaga de animales abandonados en las perreras. Tanto Pit Bulls como casi cualquier otra raza.


Por lo que, antes de proseguir con los perros esos que muerden voy a explicar qué parámetros se deberían utilizar para medir y juzgar a un criador.



  1. Tiendas NO. Definitiva y radicalmente: NO. Ningún criador responsable y que aprecie a sus animales va a permitir que esos cachorros que tantas noches sin dormir, tanto esfuerzo y tanto cariño le han costado de criar acaben en una vitrina o una jaula por tiempo indefinido. Con gente maleducada y estúpida golpeando el indecente habitáculo y permitiendo que sus orangutanes (perdón) sus retoños, griten y hagan aspavientos hacia ese pobre cachorro. Quien compra un animal en una tienda, bajo mi punto de vista, merecería probar durante un tiempo esta agradable experiencia: 24 horas al día recluído en un espacio diminuto y asfixiante (me da claustrofobia sobre todo cuando veo vaho en los cristales y el recinto repleto de orín) Nadie que les saque un ratito al sol, soportando frío en invierno y calor en verano, como cualquier otra mercancía de la tienda.




  2. Multi-criaderos por internet de estos que te ofrecen cachorros prácticamente "a medida" y de todas las razas: NO, también radical y definitivamente: NO. Para no extenderme en este aspecto, ya que es doloroso y muy largo de explicar, podéis buscar en Youtube los vídeos donde por ejemplo César Millán u Opra Winfrey explican por qué llevan años con una campaña en contra de esto. Para muestra y or si os da pereza buscar os dejo un botón:

http://http//www.youtube.com/watch?v=umkmyeX26eA&feature=fvsr



Si os supone mucho trabajo tener en cuenta estas cosas, os ruego que penséis en la posibilidad de adoptar un ejemplar en una protectora o una perrera. Pocas satisfacciones más grandes vais a tener en esta vida, y viendo cómo tienen que sobrevivir algunos animalitos posiblemente se os pase el capricho y veáis el mundo de otra forma.


Si aún así seguís prefiriendo comprar un cachorro, vamos a ver entonces cómo no meter la pata. Por vosotros y por el animalito.


¿Cómo se si un criador trata dignamente a sus perros o estoy ante un explotador vendeperros sin escrúpulos que además no dudará en clavármela si puede?


Es relativamente fácil, y os aseguro que vale la pena tomarse un tiempo para pensarlo y estudiarlo porque en la mayoría de los casos, hay quien lee cosas como las que escribo, piensa que "total, lo que hay en la tienda es lo mismo" y después se encuentra con perros enfermos, que sufren ansiedad, que se muerden la cola, que ladran sin descanso y en el peor de los casos, que tienen enfermedades hereditarias que el vendeperros no tiene ni idea de lo que son porque no le importan: patella, displasia de cadera, luxaciones diversas, etcétera.


Un criador decente:




  • Salvo que se trate de un traspaso entre comunidades, nunca dejará ir un cachorro sin chip. Digo lo de las comunidades porque por ejemplo, si yo vivo en la Comunidad Valenciana y el cachorro se va a Galicia, solamente puedo colocarle el microchip a mi nombre y esperar que el nuevo dueño lo cambie de nombre en su comunidad, dado que en la CV el nuevo propietario debe firmar "in situ". Con lo que estaríamos pagando dos veces el chip. No obstante, si se da el caso, el criador estará pendiente de que al cachorro le pongan el microchip y además, sin este elemento de seguridad, no se puede tramitar el pedigree, por lo que el primer interesado es el nuevo propietario.


  • Normalmente, no dejan salir un cachorro de su casa hasta los 3 meses o al menos hasta las 8 - 10 semanas. Esa estúpida forma de pensar de alguna gente que parece seguir viviendo en la edad de piedra de "quiero criármelo yo" solamente acarreará problemas al perro y por consiguiente a su nueva familia por muchos motivos entre los que se pueden encontrar la adquisición de enfermedades que no contraería si siguiera con su madre, problemas graves de sociabilidad como ansiedad más acentuada o dependencia excesiva de sus dueños con lo que estos no podrán abandonar la casa ni 10 minutos sin tener que sufrir porque el animalito se queda llorando.


  • Un buen criador no vende el perro y "ya está". Va a querer saber de su retoño durante un buen tiempo y aclarará todas las dudas del nuevo propietario. El criador que se dedica a una o pocas razas suele conocerlas muy bien y estará dispuesto a solucionar pequeños problemas del día a día.


  • "Si se te muere te doy otro" NO ES UNA GARANTÍA. La ley obliga a cualquier persona que ceda un cachorro a dar una garantía de 8 días contra toda enfermedad vírica que el cachorro haya estado incubando y posteriormente haya desarrollado en casa de su nueva familia. Es por esto también que se recomienda un tiempo prudente de cuarentena cuando introducimos un nuevo perrito en casa y tenemos ya otros miembros caninos en la familia. El criador decente se dedica a cruzar las mejores líneas de sangre, libres de toda enfermedad hereditaria por lo que puede garantizar que éstas no matarán al cachorro en unos meses ni en unos años cuando sea adulto. Al vendeperros como he dicho antes, todo esto le da igual porque lo que quiere es rendimiento.


  • Un buen criador dedica muchísimo tiempo a la sociabilización de los cachorros prácticamente desde el momento en que nacen. Les acostumbra al contacto humano, las caricias, los juegos, a las voces... le da descanso a la hembrar y les proporciona a todos los mejores cuidados, desparasitaciones y alimentos. Otra de mis razas favoritas, y de la que poseo varios ejemplares es el chihuahua. Quizás esta raza debe aguantar sobre sus espaldas más leyendas urbanas que cualquier otra raza, y aunque esto es tema para otro debate, si quiero comentar que un chihuahua NO es en absoluto miedoso si ha sido correctamente sociabilizado.


  • Hoy en día todos corremos peligro de dar a conocer nuestra casa y luego lamentarlo, pero los criadores responsables no tienen problema en mostrar a los padres y el resto de hermanitos, normalmente con fotos bonitas y en entornos limpios y saludables. Huíd como de la peste de esos que hacen fotografías en sitios sucios, al lado de botellas, brics de leche y otras tonterías porque ese es el mejor reflejo de lo que os llevaréis a casa. Aún así, muchos criadores abren sus puertas para quien quiera ir y visitar a sus bichillos.

De vez en cuando también hay gente muy maja que son particulares y ofrecen sus cachorritos, pero: OJO. Que la diferencia entre un buen criador y un buen particular solamente está en que el particular decide no sacarse un afijo propio. Para comprar a un particular debemos siempre pedir referencias, buscar foros sobre la raza o grupos en sitios como Facebook donde otra gente pueda opinar. Hay que desconfiar de los vendeperros particulares tanto o más que de los vendeperros con la trastienda llena de perros. Por desgracia muchísimos desgraciados (valga la redundancia) adquieren hembras de tal o cual raza solamente para explotarlas, les da igual todo, les ofrecen comida barata y después a 100 euros el cachorro los venden a cualquiera.



Como dice un buen amigo mío: "el verdadero lujo de un perro no está en su precio"



Es un lujo adoptar un perro de una protectora, porque sé que no te lo cederán si no eres apto y deberás firmar unos papeles. Si no te cede un perro una protectora... mal. Yo tampoco lo haría.


En el caso de los perros grandes, sea la raza que sea, la cosa está peor porque es evidente que mientras más grande el perro, más grande el daño.



Tenemos entonces, y volviendo a esos perros "que muerden", que el mentecato que se encapricha de un Pitbull o un perro parecido porque "mola" porque "farda" o porque "mis colegas tienen uno o hablan de ellos sin parar" obedece en la gran mayoría de casos a un impulso caprichoso.


Por supuesto, como no tiene ni idea ni le importa porque lo que quiere es un perro molón, busca uno barato y lo mete en casa. En muchos casos, sin que sus padres tengan ni idea de lo que es ese cachorro que de repente un día aparece por ahí. Eso o les venden la moto diciendo que no crecerá mucho, que tal y cual. Con lo que la irresponsabilidad es doble.


Ahí es donde tienen el negocio esos vendeperros de todo a cien cuyos perros, según la ley "PPP" y según Hacienda, no deberían estar comerciando con animales, pero así nos va en este país.



Llegado el momento en que los padres se hartan o el perro comienza a mostrar ansiedad porque no hace suficiente ejercicio, porque no le prestan atención, porque lo han recluído a una miserable caseta de plástico en el caso de los que tienen patio o jardín y mira tu por donde el perro es malísimo porque empieza a morder (normal, pedazo de imbécil, acaso has dedicado un sólo día a darle cariño y jugar con él?) entonces empiezan a plantearse regalarlo.


Nadie quiere ni regalado un perro de cierta edad porque... todos quieren cachorro.


Empiezan a plantearse anunciarlo por internet. Mismo resultado.


Si el tema depende de los padres entonces llaman a la perrera, a la protectora en el mejor de los casos o simplemente abren un buen día la puerta del coche y dejan al pobre animal Dios sabe dónde.


Yo tengo muy claro quienes son los peligrosos en esta historia. Si los medios de desinformación se preocuparan de averiguar qué había en la trastienda de la vida de ese perro que por desgracia ha mordido a una persona, se encontrarían con una vida triste y mal llevada.


Porque quien lo llevó a casa no tenía ni idea ni quería tenerla. Así de claro.



Si, mi perro es de los que muerden, igual que todos los perros de este mundo. Que no lo haga depende de gente responsable.










miércoles, 13 de mayo de 2009

Impactos.

En estos días en los que por una u otra razón, he permanecido bastante tiempo en casa; he tenido la oportunidad de leer, rebuscar y mirar por internet cosas que me interesan y otras que quizás no me interesan tanto, pero para mi, ahí está la gracia de aprender.


Lo más alucinante de internet, es que buscas información sobre una cosa concreta, y esta cosa te lleva a otra, y otra, y otra más... hasta que al final te encuentras leyendo sobre cosas absolutamente distintas a las que en un principio buscaste.


Pues bien, llevo unos días observando fotografías. Unas preciosas, con paisajes de ensueño, animales en su estado natural, otras fotografías mostrando animales ridículamente humanizados (odio las fotos con animales empujados a parecer personas) otras fotografías de personas haciendo cosas, y otras... otras de personas pasándolo verdaderamente mal.






Ha sido aquí cuando me he interesado por ver fotografías que en su día ganaron el prestigioso premio Pulitzer, y ha sido aquí cuando he podido leer acerca de lo egoístas que podemos llegar a ser y de lo mucho que nos preocupa llevar la camisa planchada cuando otras personas no tienen absolutamente nada que ponerse y, lo que es peor, absolutamente nada qué comer.







Kevin Carter ganó un Premio Pulitzer en 1994 gracias a una fotografía que recorrió el mundo mostrando a una niña famélica, agonizante, mientras un buitre la acechaba, esperando que muriese para (supuestamente) proceder a devorarla.

Además del lógico escalofrío que me recorrió el espinazo, las ganas de vomitar, las ganas de llorar y el sentimiento de miseria que me invadió, sentí curiosidad por aprender más sobre este fotógrafo, que se suicidó poco tiempo después de recoger el premio, conectando una goma al tubo de escape de su coche y dejando una nota que rezaba: «He llegado a un punto en que el sufrimiento de la vida anula la alegría… Estoy perseguido por recuerdos vívidos de muertos, de cadáveres, rabia y dolor. Y estoy perseguido por la pérdida de mi amigo Ken…»


Pero resulta que, tanto la historia de la foto como la historia de Kevin Carter son un poco distintas.

La niña no agonizaba, sino que, supuestamente, defecaba, tal y como han comprobado periodistas que, tiempo después, han estado en el mismo lugar.


La historia completa se puede leer aquí: http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2007/595/1174777207.html


Sea como sea, y aún después de leer la historia, me sigue conmoviendo esta fotografía porque siempre me quedará la duda de saber si realmente la niña estaba defecando o si por el contrario, se encontraba tan mal y tan débil que el buitre esperaba el momento oportuno para proceder a su trabajo como carroñero que es.


Tampoco sería tan extraña esta situación ni tan descabellado este pensamiento cuando hablamos de un país en el que mueren cientos de niños todos los días por algo tan simple en nuestro mundo "civilizado" como una diarrea, un resfriado o, lamentablemente, porque no tienen absolutamente nada que echarse a la boquita.


No sabría decir cuál de las dos fotografías me remueve más las entrañas. Me gustaría que alguien me dijese que tampoco la fotografía del niño famélico mamando es lo que parece...










domingo, 20 de enero de 2008

De algunos supuestos "ecologistas", sus mentiras y sus contradicciones...

Bueno, antes de tocar el tema decir que mi hermana mediana, a la que por supuesto adoro es ecologista, vegetariana, animalista y se apunta a un bombardeo cuando de defender a los animales se trata.

Pero discrepo con ella en algunos temas. Por ejemplo la dichosa asociación esa de los USA, PETA... alguna cosa buena habrán hecho, pero también hay cientos de páginas en internet que hablan de sus mentiras, de sus reportajes trucados, de maltratos y torturas a animales grabadas en almacenes abandonados para ilustrar sus documentales, que dicho sea de paso rayan en lo gore.
También hablaba un reportaje que leí por internet de que las ganancias de esta gente en un año llegaron a los $17.000.000, de los que solamente $50.000 fueron destinados a protección animal. Dichas cuentas son públicas para quien quiera comprobarlas y los datos los tomó alguien de Hacienda.
A raíz de esto, leí que esta asociación no está dada de alta como ONG, ni nada parecido. Es una empresa fundada por algún iluminado que durante un viaje donde conoció a los budistas pensó que esto sería un gran negocio... y no se equivocó.
Y por si fuera poco, tienen varios juicios pendientes por maltratos a animales infringidos por sus propios empleados a animales recogidos, la mayoría de los cuales, paradójicamente, terminan siendo sacrificados.
Estas y muchas otras lindezas se comentan sobre esta gente, que atrapa adeptos enseñándonos las tetas de Pamela Anderson detrás de unas lechugas y organizando unos supuestos encierros a favor de los toros durante los Sanfermines donde si no estás buena olvídate de correr delante. Curiosamente va mucha gente que conozco (entre ellos mi hermana) y ellos no salen en las fotos.
Buscadlo en la web de PETA y veréis de que os hablo. En lugar de invitar a la gente a defender los derechos de los toros parece que nos estén invitando a otras cosas... el mensaje por lo menos no queda nada claro.

Dicho esto, también me resulta curioso que nos inviten a no usar productos animales como la piel, lana y demás, recomendando el uso de prendas sintéticas.
Quién se beneficia de esto? Evidentemente las grandes petroleras. Las pieles sintéticas, falso cuero, plásticos y demás son derivados del petróleo. No me extrañaría que las grandes compañías petroleras de los USA estuvieran untando bien a esta asociación y otras tantas para que digan lo malos que somos por usar zapatos de piel de vaca y recomendarnos que usemos sus maravillosos (y a corto plazo malolientes) zapatos de pega.

Otro tema que me produce al mismo tiempo risa y rabia, es el de la gente esa que se arma de un spray para ir manchando abrigos de pieles y bolsos de cocodrilo.
Veamos, señores... no hay que ser muy listo para suponer que la gran mayoría de la gente que invierte cierta cantidad de dinero en una prenda tan cara la asegura.
Por lo tanto, cuando una pandilla de estas le mancha un abrigo a una señora con pintura no solo no está haciendo ningún favor a los animales, sino que está contribuyendo a que otros tantos sean sacrificados. Esa señora llegará a casa, llamará al seguro, cobrará y quizás no se compre uno, sino que se comprará dos abrigos y con lo que sobre un par de zapatos (de piel, claro)
En el caso de las que van sobradas de medios económicos, el tema no pasará de ser una simple anécdota y el temita les servirá de excusa para también comprarse un par de abrigos más bonitos, más caros y más modernos.

No será que en el fondo la industria peletera está detrás? No lo digo como cosa mala, cada uno se busca la vida como puede, pero me parece mentira que la gente que hace esas cosas no se pare a pensar en el fondo y el trasfondo de sus actos.
Como los iluminados que todos los años nos deleitan soltando visones por los campos para que se mueran de hambre o de frío, para que sean devorados por otros animales o para que mueran atropellados por la carretera.

Que no... que colgarse la etiqueta de ecologista está muy de moda, pero si nos ponemos a analizarlo todo con lupa veríamos que la gran mayoría incurren en contradicciones fatales.
Como el caso de los vegetarianos ecologistas que se hinchan a devorar proteína de soja y no saben que gracias al cultivo masivo de esta legumbre los bosques del amazonas están desapareciendo, y que no me digan que es la soja para consumo animal y que la suya es de la buena, de la que no viene de bosques talados porque no es así y las cifras cantan y están al alcance de todos.
Por poner solamente un ejemplo que me viene a la cabeza, según la revista National Geographic de Octubre de 2007, las plantaciones ilegales de soja son la principal causa de deforestación del amazonas. Y Europa el segundo mayor importador de la soja de Brasil. Ahi queda eso.

Y por ahora paro que me pongo negra y encima luego mi hermana me pega.
Por cierto, hoy ha sido mi cumpleaños. No es que me afecte demasiado, pero tenía que decirlo.

sábado, 19 de enero de 2008

La gente y los ascensores...

Me resulta sumamente curiosa y digna de estudio la actitud de alguna gente en los grandes almacenes y centros comerciales.
Primero, no entiendo porqué, habiendo escaleras mecánicas, la gente insiste en agolparse delante de los ascensores de El Corte inglés y esperar durante largos minutos a que alguno pare (aprovecho para decir que el programador de los ascensores de El Corte Inglés debería intentar utilizarlos un día de estos)
Los 3 ascensores que hay están programados para que suban al mismo tiempo. Si por ejemplo tu estás en el Sótano 1 y quieres ir al Sótano 4 le das al botón de bajar, no? (luego tocaré el tema de los botones) pues bien, como estén los 3 ascensores en proceso de subida los verás pasar a los 3 por delante de tus narices mientras tu esperas con tus hijos a que toque el turno de bajada. Cuando ves en la pantallita que están en la última planta respiras aliviado pensando que ahora toca ir de bajada. Peeeeroooo!!
En el trayecto ha ido subiendo gente a la que por lo visto le parece divertido pasarse media mañana o media tarde subido en el ascensor.
No os ha pasado nunca, que quizás como yo esperáis el ascensor para bajar y cuando se abre delante de ti hay una señora con un espantoso conjunto morado y el pelo color zanahoria que te llama poderosamente la atención y cuando el ascensor por fin va hacia abajo y se vuelve a abrir delante de ti... ¡Esa misma señora continúa dentro del ascensor!
Quizás está ahí para controlar que la gente no raye el cartel donde especifica qué puedes encontrar en cada planta. O quizás se entretuvo leyendo el mismo cartel y se le pasó el turno de bajar.
Pero eso no es lo peor... lo peor viene cuando, después de llevar 20 minutos esperando el ascensor, con el carrito del niño, el carrito de la compra, tu otro hijo dando guerra y diciendo que está cansado... el ascensor por fin se abre y ¡está lleno de gente que podría perfectamente usar las escaleras mecánicas!
Señores... que nadie les ha pedido que suban y bajen, que las escaleras los llevan automáticamente!!
Lo peor es que en muchas ocasiones éstas se encuentran justo al ladito de los ascensores. Pero no... todos ahí a esperar, ocupar sitio e incordiar.
Ah! que tenía que tocar el tema de los botones. Veamos... cuando te colocas delante de un ascensor y quieres subir, a qué botón le das? NO! a los dos NO! le das al de subir. Verdad? O eres tu también de los que le da a los dos botones.
Y ahora te pregunto: le das a los dos porque te da igual subir que bajar? o por jorobar?
Si subes, dale al de subir, si bajas, al de bajar! Tan simple como eso.
Pues no... y no solamente es eso, sino que cuando un ascensor para, indica claramente si va hacia arriba o hacia abajo. Y cuanta gente hay, que una vez subida al ascensor pregunta: "¿Baja o sube?" y yo al menos me quedo mirándole con ganas de ahorcarle y apostándome un café con leche a mi misma a que pretendía ir justamente en la dirección opuesta a la que ha tomado el ascensor.

Y es entonces cuando comprendes los viajes que se pega la señora del pelo color zanahoria. Tanto cuesta leer la información que brinda un ascensor?
A ver, por si estáis poniendo cara de no entender un pepino. Si le dais a subir y cuando el ascensor para se apaga el botón de subir, significa que va hacia arriba! Si para, se abre, pero el botón con la flechita hacia arriba sigue encendida, entonces el ascensor no sigue el trayecto que deseáis.
Así de simple.

Y bueno, acordaros de esto cuando vayáis de compras. Yo al menos me sentiría muy ridícula esperando un cuarto de hora al ascensor cuando tengo a mi disposición unas maravillosas escaleras mecánicas para las que no hay que esperar. Y de paso así mostramos respeto por las personas que llevan carritos, que van en silla de ruedas o verdaderamente necesitan el ascensor.